Arenas negras

Edición especial #08

El régimen venezolano utiliza a la Corporación Venezolana de Minería (CVM) para barnizar de legalidad la extracción ilícita, permitiendo incluso rutas de exportación que conectan el Arco Minero con el puerto de La Guaira y con destinos internacionales.

Introducción

La frontera colombo-venezolana, situada sobre el borde noroeste del estado Bolívar y perteneciente al Escudo Guayanés, se caracteriza por selvas densas surcadas por grandes ríos que convergen en el Orinoco. Sin embargo, su realidad socioeconómica está marcada por una dinámica intensa y depredadora: la extracción ilícita y el subsiguiente contrabando de minerales críticos. Estos recursos, provenientes en su mayoría de Venezuela, poseen una alta cotización en el mercado internacional y son factibles de obtener gracias a su condición de depósitos aluviales superficiales.

Región fronteriza Venezuela-Colombia, donde se desarrolla la red de mineria ilegal de "arenas negras". Este es el espacio geográfico en el que se desarrolla el análisis sobre el expolio de la Guerrilla Colombiana sobre los minerales críticos de la Amazonía Venezolana. Fuente: elaboración propia a partir de capas de libre acceso en la plataforma ArcGIS Pro.

Esta dinámica guarda similitudes con la del narcotráfico, ya que ambas vienen acompañadas de violencia, bien sea de manera "pasiva" —mediante la violación de los derechos humanos de las poblaciones involucradas— o de manera "irruptiva", ejercida por los grupos armados que protagonizan la red de esta economía ilícita. Se trata de recursos hoy expoliados por estructuras que dejan graves consecuencias socioculturales, ambientales y de vulneración de la soberanía, contexto en el cual participa una institucionalidad secuestrada por regímenes delincuenciales y no democráticos, que comparten fines comunes con las fuerzas irregulares implicadas.

Si bien estos recursos constituyen un patrimonio valioso con potencial para un desarrollo inteligente y sostenible, su condición finita, sumada a las secuelas de la actividad transgresora, configura un panorama actual que exige respuestas claras y urgentes para frenarlo y transformarlo. Tales soluciones deben emanar tanto de la sociedad civil como de los gobiernos de ambos países, asumiendo las debidas responsabilidades, incluidas las judiciales.

Los minerales referidos son, principalmente, el coltán (tantalio y niobio) y el estaño (en forma de óxido de estaño o casiterita). Ambos se extraen en la región de depósitos aluviales en granos del tamaño de la arena y, debido al predominio de sus colores oscuros, se les denomina "arenas negras". No obstante, la extracción incluye también, en menor dimensión, tungsteno (wolframio), tierras raras (elementos específicos de la tabla periódica), circón (mena del circonio) y otros elementos considerados minerales críticos, así como minerales del tipo "gemas" de color, como el topacio.

El espacio geográfico que comprende esta problemática abarca, del lado de Venezuela, el occidente del estado Bolívar (específicamente los municipios Cedeño y Angostura del Orinoco) y el estado Amazonas; mientras que, por Colombia, incluye los departamentos de Guainía, Vichada, Guaviare, Meta y Caquetá, integrándose ambas partes en el territorio de la Orinoquia.

El presente informe guarda estrecha concordancia con la tesis central expuesta por la internacionalista Beatriz De Majo en su artículo titulado "Venezuela, ni petróleo ni democracia: tierras raras. En el contexto actual, resulta imperativo no perder de vista la realidad geopolítica global, especialmente en lo referente a los recursos minerales, ya que los denominados "minerales críticos" están definiendo la agenda política internacional debido a su incalculable valor estratégico.

En consecuencia, es fundamental que Venezuela ejecute las inversiones necesarias para evaluar y certificar las reservas minerales cuya existencia se conoce en el territorio objeto de este estudio. Los análisis geológicos preliminares confirman la presencia de niobio y tantalio (que conforman el coltán), estaño, titanio y tierras raras —abarcando gran parte de los 17 elementos químicos que integran este grupo—, entre otros recursos que constituyen componentes clave para las tecnologías del siglo XXI.

No es admisible permitir la continuidad de la explotación informal de estos recursos, con todas sus implicaciones en materia de contrabando y daños ambientales, sociales y humanos, impulsada por el afán de control de grupos delincuenciales cuyo discurso ideológico se ha agotado. La realidad geopolítica, en la que tanto China como Estados Unidos priorizan el abastecimiento de minerales críticos, obliga a Venezuela a impulsar decisiones que frenen la fuga de capital natural a través de redes y alianzas criminales —específicamente las organizaciones guerrilleras colombianas—, las cuales han cooptado el coltán aluvial del país para su comercialización exclusiva con China, buscando así un monopolio total.

Ante este escenario, resulta imperativo que la ciudadanía venezolana tome conciencia de la gravedad de los hechos y estructure, con la mayor celeridad, opciones inteligentes para el aprovechamiento técnico y legal de estos recursos, contando para ello con el respaldo de las universidades y de la sociedad civil en general.

Minerales involucrados

Los principales recursos minerales objeto de la red de minería ilícita y contrabando en el territorio binacional se detallan a continuación, abarcando desde minerales estratégicos hasta gemas preciosas.

Coltán (Columbita-Tantalita)

El término "coltán" es una denominación comercial abreviada para la mezcla de dos minerales: columbita y tantalita. La columbita es una mezcla de óxidos de niobio, hierro y manganeso —(Fe, Mn)Nb2O6— y constituye la principal mena del niobio (Nb), anteriormente conocido como columbio. Por su parte, la tantalita es un mineral compuesto por óxido de tántalo, hierro y manganeso —(Fe, Mn)Ta2O6—, que se utiliza como mena del tántalo (o tantalio). Asimismo, el coltán suele contener trazas de torio (0.04% de ThO2) y uranio (0.06% de U3O8), lo que le confiere una radioactividad calculada mediante la operación (0.04% x 35.6) + (0.06% x 104) = 1.42 + 6.24, resultando en un valor de 7.66 Bq/g.

Este mineral se extrae mediante técnicas de minería aluvial, similares a la minería artesanal de oro, lo cual genera deforestación y degradación ambiental. El proceso consta de tres fases fundamentales: primero, la excavación, donde se abren grandes zanjas o hileras en el subsuelo para acceder al yacimiento; segundo, el lavado, etapa en la que el lodo extraído se vierte en tubos de lavado; y finalmente, la separación por densidad, técnica que aprovecha el elevado peso del coltán para que este se deposite en el fondo de los tubos, permitiendo que los materiales más ligeros sean arrastrados por el agua para su posterior recolección.

Componentes del Coltán: Tantalio y Niobio

  • Tantalio (Ta). El tantalio (Ta) es un metal de transición refractario, raro y pesado, perteneciente al grupo del vanadio. Es muy cotizado por su similitud con el niobio y sus propiedades únicas: alta deformabilidad —que permite enrollarlo en láminas y alambres— y capacidad de formar una capa protectora de óxido al exponerse al aire; asimismo, es resistente a la mayoría de los ácidos, siendo soluble únicamente en ácido fluorhídrico y sales fundidas.

    Sus aplicaciones principales abarcan la electrónica, en la fabricación de condensadores de alto rendimiento y tamaño reducido; la medicina, para implantes e instrumentos debido a su excelente biocompatibilidad; la industria química, en bombas e intercambiadores de calor dada su resistencia química; y las superaleaciones, donde actúa como aditivo en aleaciones de níquel para aumentar la resistencia a altas temperaturas.

  • Niobio (Nb). El niobio (Nb) es un metal de transición pesado y raro, también perteneciente al grupo del vanadio. Se caracteriza por su baja dureza —siendo fácilmente forjable—, alta ductilidad a temperatura ambiente y un punto de fusión muy elevado. Es estable al aire y resistente a ácidos a temperatura ambiente, aunque inestable en álcalis calientes y capaz de absorber gases fácilmente; además, el polvo de niobio es pirofórico, es decir, inflamable espontáneamente en contacto con el aire.

    Sus aplicaciones principales incluyen el uso en aleaciones para aumentar la resistencia y tenacidad en aceros inoxidables y aleaciones no ferrosas; en la industria nuclear, mediante aleaciones de niobio-circonio para revestir barras de combustible; y en el campo del magnetismo, con aleaciones de niobio-titanio para imanes permanentes. Asimismo, se utiliza en joyería, en el revestimiento de implantes debido a su biocompatibilidad, en monedas bimetálicas y como catalizador para la producción de ácido clorhídrico.

Casiterita (Estaño)

La casiterita (SnO2) es un mineral de óxido de estaño y la mena más importante para la obtención de este metal. Se presenta en depósitos hidrotermales y aluviales, con colores que varían de pardo a negro y brillo adamantino a metálico. El estaño (Sn) es un metal pesado, muy blando, con uno de los puntos de fusión más bajos. Se utiliza ampliamente en aleaciones (como el bronce), soldaduras, recubrimientos anticorrosivos y, al ser no tóxico, en envases para la industria alimentaria.

Tierras Raras (REE)

Este grupo abarca 17 elementos de la tabla periódica: los 15 lantánidos (lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio), más el escandio y el itrio, incluidos por sus similitudes fisicoquímicas. Comúnmente expresados como óxidos (ETR o REE), se clasifican en ligeras (LREEs o Light Rare Earth Elements), medianas (MREEs) —que van desde el samario hasta el gadolinio— y pesadas (HREEs o Heavy Rare Earth Elements).

Las tierras raras son fundamentales para la transición energética y la industria militar debido a sus propiedades magnéticas y ópticas únicas. Se emplean en imanes potentes, láseres, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, smartphones, pantallas LED, drones y equipos médicos (resonancias, tratamientos oncológicos).

Minerales de transición (Minerales Críticos)

Son aquellos esenciales para las tecnologías limpias y la descarbonización global, impulsando el cambio de combustibles fósiles a renovables (vehículos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas). Destacan el litio (Li), cobalto (Co), níquel (Ni) y las tierras raras. Se denominan "críticos" debido a la vulnerabilidad de su cadena de suministro, la escasez o localización puntual de sus yacimientos y su importancia vital para la seguridad económica y climática.

Gemas y minerales industriales

  • Topacio. Mineral de silicato de aluminio y flúor formado en rocas ígneas y metamórficas. Con una dureza de 8 en la escala de Mohs, es muy resistente al rayado. Sus variedades incluyen: Incoloro (topacio blanco), amarillo dorado, naranja (Imperial Topaz, muy valorado), rosa, salmón, azul (claro e intenso), verde y marrón.

  • Circón (Zircón). Según Geoscience Australia, este mineral es un silicato de circonio (ZrSiO4) presente en pequeñas cantidades en diversas rocas, que contiene los metales circonio (Zr) y hafnio (Hf).

    En cuanto a sus usos y propiedades, el circonio se emplea en unidades de disco duro, cerámica, implantes médicos, productos domésticos resistentes al desgaste y aplicaciones industriales, mientras que el hafnio se utiliza en barras de control nuclear y superaleaciones. El mineral se caracteriza por una alta dureza (7.5 Mohs) y un punto de fusión superior a 2500 °C, lo que lo hace ideal como abrasivo y para el revestimiento de hornos siderúrgicos; asimismo, es valorado como gema por su translucidez o transparencia en colores como marrón rojizo, blanco, azul y verde, entre otros.

Contexto geológico en Venezuela

En el municipio Cedeño del estado Bolívar está comprobada la existencia de yacimientos de diamante, hierro, bauxita, coltán, estaño, oro, ilmenita, tungsteno y circonio. Sin embargo, según los especialistas, sólo una minoría de estos recursos cuenta con los estudios geológicos, técnicos y legales necesarios para una explotación formal. Hasta la fecha, el único ejemplo de desarrollo minero estructurado en esta zona es la bauxita de Los Pijiguaos.

Para el análisis de este apartado, se ha tomado como referencia principal el trabajo publicado por el geólogo Marco Hernández. Bajo esta base, se presentan las características geológicas más relevantes:

  • A la fecha, los yacimientos más significativos de tantalio (Ta), niobio (Nb) y casiterita (estaño/Sn) identificados en el país se localizan en los sectores de Agua Mena y Boquerón —situados aproximadamente a 70 kilómetros al norte de Puerto Ayacucho—, así como en la estructura carbonatítica del Cerro Impacto, en el estado Amazonas.

  • La carbonatita de Cerro Impacto destaca por presentar un perfil laterítico con un espesor de 200 metros. Esta formación se caracteriza por un notable enriquecimiento secundario de niobio, torio, bario y cerio, además de otros metales base y elementos de tierras raras (REE).

  • En áreas situadas al sur de la cuenca del río Parguaza y al sureste de la mina de bauxita de CVG Bauxilum, se han identificado depósitos coluviales y aluviales con presencia de niobio (Nb), tantalio (Ta) y estaño (Sn). Actualmente, estos recursos son objeto de explotación artesanal por parte de mineros informales; no obstante, a la fecha se carece de estudios técnicos exhaustivos que precisen su ubicación exacta, extensión geográfica y leyes de concentración para su aprovechamiento comercial.

Por otra parte, en las inmediaciones de Caicara del Orinoco se localizan afloramientos aislados de riolita con trazas de estaño. Este mineral se encuentra de forma diseminada en muestras de riolitas con alto contenido de sílice, pertenecientes a la Formación Caicara y a sus equivalentes cronoestratigráficos de la Formación Iricoume en Brasil (Jones y otros, 1986; Sidder, 1990).

Zonas potenciales de aluvión y pegmatitas

Las áreas de mayor prospectividad coluvio-aluvial se localizan en el extremo occidental de Caicara del Orinoco y al oeste del sector El Garzón. La zona mineralizada más relevante es el sector de Agua Mena, la cual se extiende desde Caño Horeda hasta el Cerro Gavilán, abarcando una superficie aproximada de 232.41 km², a 75 km de Morichalito.

En la actualidad, la explotación informal se concentra en las denominadas "arenas negras y gravas". Es fundamental precisar que el valor de estas arenas no reside únicamente en su contenido de niobio (Nb) y tantalio (Ta). Su atractivo comercial radica en un complejo ensamble de minerales pesados y óxidos de hierro que les confieren su color característico. Poseen una Asociación Mineralógica de Minerales Críticos (Casiterita, wolframita, rutilo e ilmenita) y Elementos Estratégicos (Monacita, pirocloro y óxidos de hierro). Esta riqueza mineral ha generado un mercado informal donde compradores de diversas regiones adquieren el material directamente en los frentes de explotación. Los sectores con mayor actividad incluyen: Agua Mena-El Chaparral, el Fundo Las Margaritas, Fundo Matiyure, Fundo San Diego, Fundo Doña Celia (comunidad Los Gallitos) y el Fundo La Fortuna.

Historial de incautaciones en Colombia en 2012-2025

En esta sección, SOSOrinoco presenta y sistematiza información recopilada en una matriz técnica, construida a partir de una exhaustiva revisión de fuentes oficiales y medios de comunicación en Colombia. La base de datos integra registros de la prensa nacional, informes y comunicados de la Fiscalía General de la Nación y la Defensoría del Pueblo, así como datos publicados en el portal oficial del Comando General de las Fuerzas Militares y otros organismos institucionales.

Bajo este marco, se analizan e interpretan los datos relativos a las incautaciones de coltán, estaño y tungsteno ejecutadas por las autoridades colombianas en el periodo comprendido entre 2012 y 2025. Este análisis permite dimensionar la magnitud del tráfico de minerales estratégicos y el alcance de las operaciones de interdicción en el contexto de la economía ilícita de los grupos armados irregulares.

Si bien este análisis se sustenta en el estudio de treinta operativos y actuaciones ejecutadas por organismos oficiales colombianos, es fundamental precisar que estos representan apenas una fracción de un proceso sostenido en la lucha contra la minería ilícita. Según lo documentado por diversas investigaciones periodísticas y académicas en dicho país, esta confrontación tiene como hito de referencia inicial el año 2009; lo anterior, sin menoscabo de incidentes aislados y hechos puntuales registrados con anterioridad a esa fecha.

Resulta pertinente referir, como elemento introductorio, que, de acuerdo con información de especialistas en geología e ingeniería de minas, en el territorio fronterizo colombo-venezolano del Escudo Guayanés, los minerales objeto de esta investigación pueden ser traficados bajo la apariencia de arenas negras, las cuales presentan variantes significativas en su morfología y peso específico. Cuando en su constitución predomina el tantalio (Ta) y el niobio (Nb), se denominan coltán y se distinguen por poseer un peso superior al de los restantes minerales analizados; por el contrario, aquellas arenas con predominio de óxido de estaño (SnO2) son identificadas directamente como estaño en las fuentes de investigación colombianas, mientras que en Venezuela se les denomina técnicamente casiterita. Asimismo, existen concentraciones con predominio de tungsteno o wolframio (W) y conformaciones minerales de diversos elementos y óxidos —conocidas genéricamente como "las tierras— que pueden incluir componentes de carácter radioactivo como el uranio (U) y el torio (Th), siendo necesario precisar que el coltán también posee niveles intrínsecos de radioactividad que deben ser considerados en su manejo y estudio.

  1. Colombia realizó incautación récord de coltán a las FARC

    Así fue titulado por Insight Crime un reportaje del 2012 que narra una noticia que puede servir como punto de partida para el análisis de la etapa actual de la problemática colombo-venezolana con respecto al contrabando de minerales críticos, considerados estratégicos por ambos países. Relata que, el día 11/09/12, la policía colombiana incautó 17 toneladas de coltán encontradas en una bodega en territorio del departamento de Guainía, presuntamente pertenecientes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). En el texto señalan que eso ilustraba cómo los grupos armados han tomado el control del mercado negro de este valioso recurso mineral, convirtiéndolo en otra fuente de ingresos.

    Dicha operación fue la mayor incautación, hasta esa fecha, de coltán en la historia de ese país. Refieren, en el escrito, que algunos lo llaman el "oro de la guerrilla" y que, según medios radiales, el cargamento tenía como destino Japón. En su evaluación describen que para ese tiempo el precio del mineral fluctuaba entre 50 y 200 dólares por libra. Detallan que grupos armados también han intervenido en las explotaciones de coltán del lado de Venezuela, cuyo gobierno para ese momento, dirigido por Hugo Chávez, había anunciado la existencia de vastas reservas del mineral en el 2009. Para responder al problema, Colombia ilegalizó la extracción y exportación de coltán "hasta que sea regulada adecuadamente.

    El presidente para la fecha, Juan Manuel Santos, ordenó a la policía intensificar las redadas contra la minería ilícita, agrega el reportaje. "Venezuela también ha prohibido la extracción del mineral, pero la evidencia sugiere que las autoridades no han tomado medidas serias para abordar la minería de coltán en la región fronteriza.

  2. Fiscalía y Armada de Colombia incautan 375 kilos de coltán, wolframio (tungsteno), casiterita y uranio.

    Fecha del operativo: 21/11/14. Trescientos setenta y cinco kilos de dichos minerales que, según reporte oficial de la Fiscalía General de la Nación, fueron extraídos presuntamente de manera ilícita y los incautó el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de ese ente, con colaboración de la Armada colombiana. Los investigadores encontraron el material compuesto por coltán (concentrado mineral con predominio de tantalio y niobio), tungsteno (wolframio), casiterita y uranio, aunque no fue precisado la cantidad de cada uno. En la acción fue capturada una persona de nombre Juan José Rivera Suárez a quien se le decomisaron varios computadores y equipos usados para procesar los minerales.

    En la información sucesiva a los hechos se indicó que Rivera, reseñado por los medios como el zar del coltán, se le acusó por la presunta comisión de los delitos de explotación ilícita de yacimiento minero y receptación, manifestado en rueda de prensa oficial. Se señala en los reportajes de prensa que el detenido utilizó una empresa legal para exportar cargamentos de coltán y otros minerales que habían sido extraídos ilegalmente en reservas indígenas protegidas y los enviaba a Estados Unidos. A la vez fue señalado por las autoridades que actuaba como un operario de los grupos guerrilleros de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

    Tanto declaraciones de testigos como la interceptación de sus comunicaciones indicaron que la red de Rivera tenía en su nómina a funcionarios públicos municipales y departamentales, asimismo a miembros de las fuerzas de seguridad. Un caso que, si se revisan los expedientes posteriores hasta la actualidad, ha sido modelo seguido por la red de actores participantes en la economía ilícita de minerales - incluyendo el oro de extracción ilegal- en ese territorio binacional, de la que forman parte principalmente la guerrilla colombiana y otros grupos armados, empresas internacionales (que no les importa el origen de las materias primas que adquieren, maquillándolas sin control legal), comerciantes inescrupulosos de los países involucrados y funcionarios públicos corruptos; de estos dos últimos sectores, tanto del nivel nacional como regional y local. Asimismo, lo integra una población local, indígena y criolla, inconsciente de las implicaciones de ser parte de esa cadena económica ilícita que gradualmente destruye los ecosistemas y contamina donde ellos habitan, daña valores socioculturales, viola los derechos humanos y el respeto a sus culturas; en gran medida comunidades cooptadas por los grupos armados.

    Aparte, dice Insight Crime en su reportaje de noviembre de 2014, los investigadores creen que el uranio allí capturado fue comprado en Venezuela. De esto último no hay más pistas, pero queda como dato para futuras investigaciones.

  3. El contundente operativo contra minería ilegal en la Reserva Nacional Natural Puinawai deja 59 detenidos y un referente.

    En el mes de abril de 2015 las autoridades colombianas llevaron a cabo la denominada Operación "Anostomus" en esta área protegida situada en el Guainía, así como en territorios vecinos de los departamentos Vichada, Vaupés, Guaviare y Caquetá. Dicha acción, considerada el más duro y contundente golpe realizado en los últimos 10 años en contra de la minería ilegal, fue ejecutada por el Ejército, la Armada Nacional, Fuerza Aérea Colombiana, Policía Nacional, Defensoría del Pueblo, la Fiscalía General de la Nación y el Consejo Superior de la Judicatura.

    En la Operación se le prende una significativa luz roja a la organización guerrillera FARC, específicamente a la red de finanzas ilegales del Frente Acacio Medina, el Frente XVI José Antonio Páez y la compañía móvil Urias Rondón "… que mensualmente recibían 20.050 millones de pesos por producción en el sector de Cerro Tigre, Campo Alegre y Serranía de Naquén". Extractivismo que venía generando un grave impacto en la Reserva Nacional Natural Puinawai, de 1.092.500 hectáreas, creada en 1989. Entre el 2011 y el 2014 la intervención minera allí se había triplicado, de acuerdo con información publicada por Noticias Uno Colombia.

    En el noticiero explican que el daño ambiental es debido principalmente a la explotación de tungsteno en Cerro El Tigre, en la mina El Zancudo, en las adyacencias al río Inírida. Según explica una fiscal, entrevistada en el reportaje, que en la zona - donde además del área protegida convergen tres importantes resguardos indígenas del Guainía - estaban pretendiendo "legalizar la procedencia del mineral usando un título otorgado en el Vichada. Esto ha sido un modus operandi en aquellos espacios dentro de los resguardos indígenas en los que el Estado ha permitido a los pobladores indígenas ejercer determinada modalidad de extracción minera, lo cual ha sido aprovechado por sectores miembros de la red de minería ilícita.

    Reanudando el hilo, la Operación "Anostomus le dio un frenazo a actores responsables de la grave situación que afrontaba Puinawai. "En Cerro Tigre (área de Pana) por extracción de tunsgteno se producía 60 toneladas de arenas industriales de las cuales las FARC recibían 4500 millones; en Campo Alegre por la extracción de oro la estructura cobraba por cada kilo 13 millones de pesos para recibir en total 13.050 millones por mes y en Naquén por la extracción de minerales estratégicos extraídos se obtenían ganancias de 150 toneladas al mes de lo que las FARC recibían 2500 millones mensuales.

    Según fuentes periodísticas, en Puinawai hallaron 4 toneladas apiladas de tungsteno y arenas negras con predominio de coltán (tantalio + niobio o columbio), considerados como minerales estratégicos por ser de interés nacional. Dicha extracción se desarrollaba en la zona registrada en las inmediaciones de la vertiente del río Inírida a la altura del corregimiento de Morichal, Pana-Pana y Puerto Colombia generando deforestación, contaminación ambiental al suelo y al recurso hídrico y contaminación física por sedimentación.

    El operativo, que por las características difíciles del escenario y de los implicados (selvas densas, profusos ríos y actores armados conocedores del terreno) fue evidentemente planificado. El mismo empleó aproximadamente 600 militares, apoyados con 22 aeronaves, que recorrieron a diario distancias de más de 700 kilómetros, aparte de la disposición de 8 embarcaciones. Como saldo: Se intervinieron 63 minas, 8 dragas, 50 motores incautados y destruidos, 59 capturados, 1 capturado por reclutamiento ilícito, 1 captura por porte ilegal de armas, 25 vinculados, 14 recuperados, 9 campamentos destruidos, 8 laboratorios destruidos, 6 armas incautadas, 4 toneladas de víveres incautadas y un miembro del frente Acacio Medina de las FARC desmovilizado. De los 59 detenidos, 12 eran miembros de las FARC, algunos de rango importante en la parte financiera de los frentes.

  4. Fuerzas armadas colombianas destruyen seis (6) balsas (dragas) y dos (2) campamentos mineros en el río Atabapo

    El 22/08/15 la Policía Nacional, la Armada y el Ejército llevaron a cabo la fase final de la Operación "Arpón" en el Atabapo, río que es frontera entre Colombia y Venezuela. Acción ejecutada en una frontera selvática en la que la extracción aurífera, de coltán y estaño están impactando ambiental y sociocultural a ambos lados de la frontera, en el marco de la implantación de una red de economía ilícita controlada por las guerrillas que, entre otras consecuencias, pisotea los derechos humanos de las comunidades locales.

    La periodista Salud Hernández relató sobre el caso en un reportaje para El Tiempo publicado ese año cubriendo sitios claves de la región: Un grupo de hombres y mujeres policías se hicieron pasar por contrabandistas de gasolina del Vichada para surcar el río sin despertar sospechas. Se trasladaron en cinco bongos que habían comprado a unos comerciantes. Ellos iban en la parte trasera, a cara descubierta, y los que llevarían a cabo el asalto viajaron acostados en la estrecha embarcación, cubiertos con una lona. "… no se utilizaron las grandes tecnologías ni helicópteros sino una larga labor de inteligencia y de encubrimiento para caerles por sorpresa a las 7 de la mañana…", relata uno de los policías.

    En ese escrito de Hernández, producido después de hacer un recorrido por el departamento del Guainía, que, aunque no precisa de cuánto fue el alijo mineral incautado en el operativo, aporta valiosos datos. Por ejemplo, señala: "La novedad de las llamadas arenas negras, que en Guainía explotan de manera ilegal, es el estaño, aún extraído en cantidades pequeñas. Encontré el campamento de la única mina de la que se tiene noticia en una playa del río Atabapo, tras varias horas de navegación (...). Un ciudadano canadiense, que pasa temporadas en Inírida, es el comprador de todo lo que extraen".

    Un indígena le explicó que, por cada bulto de 20 kilos de arena, que extraen del fondo de los ríos, obtienen uno de estaño. Una parte lo sacan con tubos conectados a una pequeña y rudimentaria balsa (draga) de madera y techo de paja, idéntica a las que emplean los mineros de oro en Guainía; la otra se la llevan indígenas que viven en caseríos de los alrededores. Les pagan poco, entre 2500 y 3500 pesos por kilo. "Si uno trabaja rápido, consigue de 10 a 15 kilos por día. Es muy duro… Pero necesitamos recursos, tenemos hijos estudiando en Inírida", cuenta un nativo curripaco. "En nuestra comunidad vivíamos del chiqui-chiqui (una fibra), el casabe y el mañoco (dos productos alimenticios locales hechos de yuca brava); las balsas de oro llegaron como hace tres años [2012] y ahora apareció esa tierra negra". Cada dos meses juntan unas 5 toneladas de estaño que los contrabandistas del mineral exportan, vía Bogotá, tras recorrer en bongos, de manera furtiva, como lo hacen con el tungsteno y el coltán, cientos de kilómetros por una intrincada geografía.

  5. Operación "Uranio"

    Ejecutada a principios de abril de 2025 y considerada como una operación estratégica de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental (Policía Nacional de Colombia), en coordinación con el Ejército y la Fiscalía que tuvo como balance la captura de seis personas y el decomiso de 49 toneladas de arenas negras (coltán y estaño) extraídos ilegalmente en el oriente de Colombia, frontera con Venezuela. "Este material, extraído de forma ilícita en los departamentos de Guainía y Vichada, pretendía ser comercializado en el mercado internacional, con China como destino final a través del puerto de Cartagena", expresó el brigadier general José James Roa Castañeda director de Carabineros y Protección Ambiental".

    Antes de la "Operación Uranio", el último accionar de esa relevancia fue la "Operación Arpón", realizada en el 2015. Entre estas dos operaciones, lo que las autoridades colombianas han venido ejecutando han sido operativos tipos alcabala o retén, terrestres y fluviales, en los que han incautado las cargas de minerales de origen ilícito. A manera de soportes de esas actuaciones, SOSOrinoco aporta, a continuación, breves síntesis con sus respectivos enlaces de los reportes considerados para la investigación

Análisis de SOSOrinoco sobre los datos recabados

Tras procesar la información relativa al accionar institucional contra la minería ilegal en Colombia durante el periodo 2012-2025, SOSOrinoco destaca que la operatividad se concentró exclusivamente en cinco departamentos del oriente colombiano: Vichada, Guainía, Meta, Guaviare y Caquetá.

Al analizar la distribución de las incautaciones de recursos mineros (coltán, estaño, tungsteno y sus formas mixtas), se observa una marcada concentración geográfica que se detalla a continuación

Porcentaje y número de incautaciones de recursos mineros por departamento.

Estas cifras revelan que el departamento del Vichada fue el epicentro de la actividad de interdicción, concentrando la mitad de los decomisos registrados en la muestra. No obstante, el departamento de Guainía presenta una relevancia similar, situándose como el segundo punto crítico en la ruta de estos minerales ilícitos. En conjunto, ambos departamentos fronterizos representan casi el 87% de los casos documentados, lo que subraya la importancia estratégica de esta franja territorial en la dinámica del tráfico de minerales.

Al segmentar el estudio en dos etapas temporales bien diferenciadas, se observa un desplazamiento significativo en el eje del tráfico de minerales estratégicos. En la primera etapa (2012-2021), caracterizada por el predominio del Guainía, se registraron 13 operativos; la actividad se concentró mayoritariamente en dicho departamento con 9 incautaciones (69.2% del subtotal), mientras que el resto se distribuyó entre el Vichada con 2 operativos (23.1% del subtotal), el Guaviare con 1 decomiso (7.7%) y el Caquetá con 1 decomiso (7.7%).

En la segunda etapa (2022-2025), marcada por un desplazamiento hacia el Vichada, la intensidad de las operaciones policiales-militares aumentó a 17 intervenciones y la tendencia cambió drásticamente hacia el norte. El Vichada lidera esta fase con 13 operativos (76,4% del subtotal), seguido por el Guainía, que registró una disminución notable con solo 2 casos (11.8%), y el Meta, que emergió con 2 operativos (11.8%).

Los datos indican una tendencia marcada en los últimos años: el Vichada se ha consolidado como la entidad territorial con mayor incidencia de incautaciones, seguida por el Guainía y, en menor medida, el Meta. Esta situación permite inferir —salvo que existan limitaciones logísticas o impedimentos institucionales no declarados— que el flujo de extracción y contrabando de coltán, tungsteno y estaño ha mermado en el Guainía y en áreas adyacentes, como la frontera suroccidental del estado Amazonas venezolano.

Por el contrario, la actividad se ha intensificado en el Vichada. Su capital, Puerto Carreño, se encuentra estratégicamente frente al estado Amazonas y a un sector del municipio Cedeño del estado Bolívar (Venezuela), separados únicamente por el río Orinoco. Este territorio fronterizo ha estado bajo una presión constante debido a la explotación informal intensiva de coltán y casiterita. Cabe destacar que, desde el año 2023, la casiterita (óxido de estaño) ha cobrado un mayor protagonismo comercial en comparación con años anteriores, impulsada por el incremento de su precio en los mercados internacionales.

Nodo Puerto Páez - Puerto Carreño - Eje ríos Parguaza-Orinoco.

A pesar de la relevancia de otros minerales, la cotización del coltán se mantiene significativamente por encima de la del estaño, impulsada principalmente por el valor del tantalio (Ta). En la actualidad, proveedores de metales en Alemania comercializan el kilogramo de tantalio con una pureza del 99.85% en 2989.41€, una cifra que contrasta drásticamente con los 119.57€ en los que se tasa el kilogramo de estaño.

Esta brecha de valor ha incentivado la extracción informal en la cuenca del río Parguaza (municipio Cedeño, estado Bolívar), un referente mineralógico en la región binacional. No obstante, diversos estudios geológicos preliminares indican que esta zona ha entrado en una fase de decaimiento debido a la sobreexplotación de los yacimientos superficiales. Este agotamiento se ha visto agravado por la inexistencia de estudios técnicos de detalle, la falta de certificación de reservas y la ausencia absoluta de un marco minero-legal o supervisión efectiva.

El manejo del coltán en este territorio acumula más de una década sin control institucional, en un contexto donde el Estado venezolano ha abandonado su responsabilidad de salvaguardar las fronteras y desmantelar las economías ilícitas. Esta omisión ha facilitado la consolidación de un sistema de contrabando abierto en el que convergen organizaciones guerrilleras colombianas —como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y grupos disidentes de las FARC— junto con redes de mercaderes colombo-venezolanos especializados en el tráfico ilegal de coltán, estaño y otros minerales estratégicos.

Análisis geográfico de las incautaciones de minerales

El análisis de los puntos geográficos y las jurisdicciones municipales donde se han ejecutado los decomisos de minerales estratégicos revela patrones de tráfico y nodos logísticos críticos. Los hallazgos se desglosan a continuación.

  1. El Eje Estratégico de la Ruta 38 (Vichada). El tramo vial conocido como la Ruta 38 se consolida como el área con mayor recurrencia de operativos. Específicamente, en la jurisdicción del municipio Cumaribo (Vichada), se registraron 6 incautaciones de los 28 operativos con sitios identificados, lo que representa el 21.4% del total.

    Si se amplía el radio de acción en esta vía, se contabilizan 2 decomisos adicionales entre Cumaribo y Palmarito (7.1%) y uno más en el trayecto Cumaribo-Villavicencio. En suma, 9 operativos oficiales tuvieron lugar en la Ruta 38, representando el 32.1% del total de la muestra.

    Ruta 38 Departamento de Vichada y Parque Nacional Natural El Tuparro. Fuente: elaboración propia.
  2. Inírida: Nodo Logístico y Centro de Acopio (Guainía) En segundo lugar, se ubica Inírida, capital del departamento de Guainía, con 4 operativos registrados (14.3%). Al sumar un procedimiento ejecutado en el sector cercano de Coayare (río Guaviare), este espacio geográfico acumula 5 incautaciones.

    Resulta relevante subrayar que existen indicios sólidos de que Inírida funciona como un centro de acopio dual: recibe el coltán extraído en el Guainía y, fundamentalmente, el mineral proveniente del municipio Atabapo (estado Amazonas, Venezuela). Es imperativo recordar que en el estado Amazonas venezolano la minería está estrictamente prohibida desde 1989, según el Decreto Presidencial N°269.

    Inírida, situada a apenas 30 km de la frontera con Venezuela, es el epicentro donde operan mineros colombianos respaldados por facciones disidentes de las FARC —específicamente el Estado Mayor Central (EMC) y la Segunda Marquetalia—, quienes compiten entre sí y con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) por el control de esta economía ilícita. Estas organizaciones han actuado en territorio venezolano desde que Hugo Chávez mandaba, bajo la complicidad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Fuentes consultadas por SOSOrinoco indican que gran parte del oro ilegal extraído en Atabapo y el Parque Nacional Yapacana transita por comerciantes de Inírida vinculados a estos grupos irregulares.

    Eje Rio Atabapo - San Fernando de Atabapo - Inírida.
  3. Otras Localidades en Guainía. Complementando la actividad en este departamento, se registra un operativo en el caserío La Torre (municipio Inírida) y otro en un punto no precisado del río Guaviare dentro de la jurisdicción del Guainía.

  4. Amanaven: Punto de Control Fluvial (Vichada). El tercer sitio con mayor incidencia es el corregimiento de Amanaven, municipio Cumaribo, con 3 procedimientos (10.7%). Este asentamiento fronterizo, ubicado en la confluencia de los ríos Guaviare y Atabapo, alberga una Estación Móvil de Apoyo Fluvial de la Armada de Colombia, cuya presencia ha sido clave para frenar el flujo de la minería ilícita. Históricamente, esta comunidad ha estado ligada a la dinámica extractivista de oro y coltán en el Amazonas venezolano.

  5. Maviso: Punto Crítico Fronterizo (Guainía). Enclave rocoso a orillas del río Atabapo, ha sido escenario de incautaciones de minerales ilícitos, destacando un caso registrado en junio de 2021. Al igual que Amanaven, Maviso se encuentra frente a San Fernando de Atabapo (Venezuela), zona bajo el dominio de redes extractivistas controladas por grupos armados colombianos. Debido a esta proximidad, existe una alta probabilidad de que el material incautado en este punto sea de origen venezolano.

  6. Sitios con Reportes Individuales. El resto de las localidades registradas en la base de datos cuentan con un solo reporte por lugar. En estos casos, la relevancia no radica en la frecuencia de los operativos, sino en la cantidad de material decomisado.

Los datos recopilados por SOSOrinoco subrayan la existencia de cargamentos masivos que evidencian la escala industrial del tráfico ilegal. Entre los hitos más alarmantes destacan el decomiso de 49000 kg de una mezcla de coltán y estaño en Villavicencio (01/04/25) y la incautación de 48000 kg de coltán en el municipio Cumaribo (03/04/25).

Al analizar la distribución geográfica, la Ruta 38 y la jurisdicción de Cumaribo se consolidan como los epicentros de la interdicción. En este territorio del Vichada, el acumulado de minerales incautados asciende a 208200 kg en un lapso sumamente breve —desde febrero de 2023 hasta marzo de 2025—, lo que refleja una actividad delictiva reciente y en plena expansión. Esta información revela que, si bien existe una respuesta institucional del lado colombiano, el flujo de contrabando es masivo. Resta, no obstante, la tarea crítica de precisar los centros de extracción que, según los indicios, se localizan mayoritariamente en territorio venezolano.

En la siguiente figura mostramos la distribución y porcentajes de material mineral ilegal incautado por las actuaciones oficiales de Colombia entre el 2012 y 2025.

Porcentaje y número de incautaciones de recursos mineros en Colombia, por departamento.

Desglosando estadísticamente cada mineral crítico, podemos resumir lo siguiente

  • Casiterita (Estaño). El total registrado asciende a 18.162 kg. Sin embargo, es imperativo advertir que esta cifra es conservadora, ya que tres reportes de febrero de 2023 omitieron pesos exactos, limitándose a mencionar decomisos de "más de" 7, 2 y 6 toneladas, respectivamente. El mineral se presenta tanto en lingotes fundidos en la clandestinidad como en sacos de arenas negras (óxidos de estaño o casiterita). Con respecto al contexto de mercado, con una estabilidad relativa y tendencia al alza, el precio internacional alcanzó los 33.267 dólares por tonelada a mediados de julio de 2025 (investing.com). Para las redes criminales en el Escudo Guayanés, el estaño puede estar funcionando como una "caja chica" que complementa el tráfico de oro o coltán, operando bajo la indiferencia o falta de políticas técnicas efectivas de las autoridades regionales.

  • Coltán (Tantalio y Niobio). Se contabiliza un total base de 377.040 kg incautados entre 2012 y noviembre de 2025. No obstante, este volumen requiere ajustes al alza debido a la falta de discriminación en cargamentos mixtos, como en los casos siguientes: a) No se han desagregado las proporciones en el alijo mixto de 4.375 kg (coltán, casiterita, tungsteno y uranio); b) El reporte de 49.000 kg de abril de 2025 engloba coltán y estaño sin especificar cantidades individuales; c) Según una investigación de noviembre de 2025 sobre un litigio por una incautación del 08/03/21, se identificaron 196 sacos de coltán; bajo la estimación de 24,3 kg por saco promedio, este evento suma aproximadamente 4.763 kg adicionales. El total proyectado de coltán decomisado se sitúa en torno a los 381.803 kg.

  • Tungsteno (Wolframio). La cuantificación individual de este mineral sigue siendo un reto, ya que los reportes institucionales suelen englobarse en alijos multiminerales. Los registros más significativos incluyen: a) 2014 (Puerto Carreño): Una carga de 375 kg que combinaba coltán, tungsteno y trazas de uranio; b) 2015 (Operación "Anostomus"): Un decomiso de 4.000 kg de minerales diversos.

Análisis del historial de incautaciones en Colombia en 2009-2025

A continuación, se presenta una sistematización de las incautaciones de casiterita y coltán ejecutadas por los organismos de seguridad venezolanos, documentadas mediante una exhaustiva revisión de fuentes de prensa y archivos públicos recopilados por SOSOrinoco. Este registro, que establece el año 2009 como hito cronológico inicial, integra además observaciones críticas orientadas, especialmente, a los procedimientos judiciales aplicados en algunos episodios, todo ello enmarcado en el complejo contexto de la vulnerabilidad de la soberanía en la frontera suroeste del país.

Los datos recopilados en este periodo revelan un balance total de 7477.3 kg de casiterita y 1014 kg de coltán incautados, operativos que resultaron en la detención de 31 personas. Geográficamente, la actividad de interdicción se concentró con mayor frecuencia en el estado Amazonas, aunque se registraron hitos significativos en otras regiones, como el decomiso de 1000 kg de coltán en el estado Yaracuy en abril de 2024 y la mayor incautación de casiterita documentada, que alcanzó los 4000 kg en el estado Amazonas durante mayo de 2025. Esta distribución evidencia que, si bien el epicentro de las incautaciones se sitúa en el eje amazónico, el tráfico de estos minerales ilícitos se extiende a través de estados estratégicos como Apure y Bolívar.

A continuación, se detalla la relación de los casos detectados, iniciando con el hito que marcó la entrada del coltán en la agenda pública nacional.

  1. Puerto Páez 2009. El 08/10/09, las instituciones mineras del Estado venezolano registraron el primer episodio de decomiso de coltán. En dicho operativo, la Guardia Nacional incautó 14 kg de este mineral crítico en la población de Puerto Páez (municipio Pedro Camejo, estado Apure). Durante el procedimiento, se detuvo a dos ciudadanos de nacionalidad colombiana en esta localidad, situada a unos 80 km al norte de Puerto Ayacucho y en estrecha proximidad con Puerto Carreño, en el Departamento de Vichada, Colombia.

    Tras la difusión de este evento por el entonces Ministerio de Industrias Básicas y Minería (Mibam), el entonces presidente Hugo Chávez declaró el 15 de octubre de ese mismo año: "Ahora apareció un mineral estratégico que se llama coltán y hemos tomado la zona militarmente porque se lo estaban llevando para Colombia de contrabando"

    No obstante, esta irregularidad, lejos de ser erradicada, se ha agravado con el tiempo, permitiendo la consolidación de una red de economía ilícita con participación del régimen venezolano. Ya en el periodo 2009-2012, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) manifestaban públicamente su interés estratégico por el coltán y el tungsteno.

  2. Decomiso de Casiterita en Ciudad Bolívar (2013). El 02/07/13, se registró la incautación de 1.235 kg de óxido de estaño (casiterita) en la capital del estado Bolívar. El procedimiento, ejecutado por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en el sector Agua Salada de Ciudad Bolívar, consistió en el allanamiento de una vivienda utilizada como centro de almacenamiento. El operativo resultó en la detención de dos personas (padre e hijo), quienes fueron acusados por la Fiscalía de incurrir, presuntamente, en el delito de tráfico y comercio ilícito de recursos o materiales estratégicos, tipificado en la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo (LOCDOFT).

    El sustento jurídico de estas acciones reside en el artículo 34 de la mencionada Ley, aprobada en 2012, el cual establece lo siguiente: "Quien trafique o comercialice ilícitamente con metales o piedras preciosas, recursos o materiales estratégicos, nucleares o radiactivos, sus productos o derivados, será penado o penada con prisión de ocho a doce años. A los efectos de este artículo, se entenderá por recursos o materiales estratégicos los insumos básicos que se utilizan en los procesos productivos del país".

    Bajo este precepto, se define como tráfico ilícito la apropiación de dichos recursos sin el cumplimiento de los trámites y permisos legales correspondientes. Si bien la Ley de Minas ya contempla la protección de los bienes nacionales, la aplicación de la LOCDOFT ha generado profunda preocupación en materia de derechos humanos en Venezuela. Esto se debe a su ambigüedad terminológica, su amplio alcance y su potencial de abuso como herramienta para restringir derechos fundamentales.

  3. Decomiso de 468 kilogramos de casiterita (Apure, 2013). El 15/10/13, efectivos de la Armada y la Guardia Nacional Bolivariana, en labores de patrullaje entre los ríos Meta y Orinoco —zona fronteriza con Colombia—, interceptaron una embarcación que navegaba fuera del horario permitido. Tras realizar la inspección, los funcionarios solicitaron las facturas de la carga, la cual había sido declarada granito. No obstante, las características del material sugerían que se trataba de coltán, lo que dio lugar a la presunción del delito de tráfico ilícito de recursos estratégicos.

    Aunque inicialmente se identificó el mineral como coltán, peritajes posteriores determinaron que se trataba de 468 kilos de casiterita. El Ministerio Público solicitó la privativa de libertad para dos ciudadanos en Puerto Páez (municipio Pedro Camejo, estado Apure), imputándoles el delito de tráfico ilícito de recursos o materiales estratégicos, conforme al artículo 34 de la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo (LOCDOFT).

    En el expediente judicial se argumentó que el uso de la casiterita está regulado por el artículo 1 de la Ley de Minas. Asimismo, se fundamentó en el artículo 84 del Reglamento General de la Ley de Minas (Decreto N° 1.234 del 2001), el cual establece que< "el mineral que circulare en contravención a lo dispuesto en esta Sección, será considerado como explotado ilegalmente y se castigará al contraventor de acuerdo con la sanción establecida en la Ley de Minas".

    Este razonamiento jurídico es fundamental: pese a que para esa fecha el coltán y la casiterita no habían sido formalmente decretados como minerales estratégicos (hecho ocurrido en 2016 y 2021, respectivamente), la Ley de Minas de 1999 ya exigía requisitos estrictos, como la Guía de Movilización. El incumplimiento de estas formalidades convierte automáticamente al recurso en ilegal, con las consecuentes sanciones penales.

  4. El caso del joven Piaroa: Rigor judicial ante la pequeña escala (2014). El 14/08/14, un joven de 18 años perteneciente a la etnia Piaroa fue detenido por la GNB en el sector Pozón de Babilla (municipio Atures, estado Amazonas). Al momento de la detención, portaba "1,4 kilos de estaño en bruto" (casiterita) y tres surucas (bandejas de madera para minería artesanal).

    Durante la audiencia preliminar, el fiscal 1° auxiliar de la jurisdicción, Mario Magín, ratificó la acusación por la presunta comisión del delito de "tráfico y comercio ilícito de recursos y material estratégico (…) previsto y sancionado en la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo".

    El Tribunal 1º de Control de Amazonas dictó una condena de cinco años, la cual debía cumplirse en la comunidad Agua Mena bajo la supervisión del Consejo de Ancianos y el Capitán de la etnia Piaroa, según la Ley Orgánica de los Pueblos y Comunidades Indígenas. En términos económicos, el medio de comunicación reportó que: "En la Bolsa de Metales de Londres, el estaño refinado se negociaba esta semana en alza, a razón de $20145 la tonelada, lo que supone que el botín incautado al minero indígena en la selva tendría un valor en los mercados internacionales de unos 28 dólares".

    Resulta paradójico el rigor extremo del Estado contra un minero artesanal por una cantidad ínfima, utilizando argumentos de la LOCDOFT en lugar de la prohibición de minería vigente en el estado Amazonas (Decreto N° 269). Esta severidad contrasta con la falta de respuesta institucional ante la extracción a gran escala de coltán y casiterita que, desde entonces, fluye por contrabando hacia Colombia desde Amazonas y el municipio Cedeño en Bolívar.

  5. Acción de los Guardianes Territoriales Indígenas (2022). El 08/02/22, durante el "Primer Encuentro de Defensores y Defensoras de la Selva y de los Pueblos de la Amazonía venezolana" en la comunidad Caño Guama (municipio Autana), los Guardianes Territoriales Indígenas decomisaron 357 kg de material estratégico. Aunque no fue identificado oficialmente en el sitio, los antecedentes de la zona y las imágenes sugieren que se trata de casiterita proveniente del Alto Guayapo.

    En horas de la noche, los guardianes interceptaron una embarcación tipo bongo con víveres y 357 kg de arenas negras, reteniendo al cargamento y a una persona del pueblo Uwottuja. El procedimiento habría contado con el acompañamiento de un efectivo militar de la FANB presente en el encuentro en representación de la ZODI Amazonas.

  6. Hallazgo de Mineral Estratégico en el Estado Yaracuy (2024). El 18/04/24, funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana detuvieron a dos ciudadanos en la parroquia El Guayabo (municipio Veroes, estado Yaracuy) tras incautar aproximadamente 1.000 kg de un material identificado presuntamente como coltán. El inventario oficial incluyó 24 sacos con piedras arenosas de color gris y un equipo de telefonía celular. Según reportes del diario Yaracuy al día, los implicados —una pareja de 24 y 25 años— actuaban como custodios del mineral en el sector La Yuca, almacenando el recurso hasta alcanzar volúmenes considerables para su posterior comercialización hacia el interior del estado.

    Este operativo constituye la primera actuación documentada de las fuerzas públicas respecto a este mineral estratégico en una zona ubicada al norte de los ríos Orinoco y Apure. Al ser un evento reciente, permite inferir la operatividad de una ramificación de la red de tráfico ilícito que cubre la región centro-occidental de Venezuela. SOSOrinoco ha recibido denuncias anónimas que señalan que poblados en la costa del estado Falcón están siendo utilizados como puertos de embarque para estos recursos, un fenómeno que deberá ser abordado con celeridad una vez se restablezca la condición democrática en el país.

  7. Procedimiento en Samariapo, Estado Amazonas (2024). Pocos días después, el 23/04/24, efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) efectuaron la detención de dos personas y la incautación de 95 kg de presunta casiterita. El procedimiento tuvo lugar en el Punto de Atención al Ciudadano (PAC) "La Y", en la localidad de Samariapo (municipio Autana, estado Amazonas). Los uniformados, adscritos al Comando N° 63 de la FANB, notificaron que el caso quedó bajo la jurisdicción del Ministerio Público para las investigaciones correspondientes.

  8. Incautación en el PAC Picatonal y Contradicciones Institucionales (2024). El 08/05/24, efectivos de la FANB detuvieron a 12 personas con 841 kg de casiterita en el PAC Picatonal, municipio Atures del estado Amazonas. Este enclave militar, situado sobre la Troncal 12, sirve de ruta hacia Los Pijiguaos y Ciudad Bolívar. El General en Jefe Domingo Hernández Lárez informó que el operativo, que incluyó la retención de 10 motocicletas, se ejecutó bajo la "Operación Neblina 2024" contra la minería ilegal. Sin embargo, el alto mando incurrió en un error histórico al citar la prohibición minera en Amazonas como vigente desde 1976, cuando en realidad emana del Decreto N° 269 de junio de 1989.

  9. La Operación Clandestina en la Comunidad de Pendare. A pesar de la prohibición legal, denuncias locales señalan la existencia de una empresa registrada que extrae casiterita en Pendare, comunidad del pueblo indígena Uwottuja en el municipio Autana. El traslado de este material contaría con la supuesta autorización de la ZODI Amazonas, teniendo como destino final Los Pijiguaos en el estado Bolívar. Debido a la ilegalidad de la actividad, el transporte se realiza clandestinamente mediante motocicletas conducidas por "caleteros" (mayoritariamente indígenas) que transitan por trochas para evadir alcabalas, contexto que explica el procedimiento previo del 08/05/24.

    La zona de Picatonal posee una importancia crítica por la presencia documentada de campamentos de guerrillas colombianas desde 2013. Este territorio ha sido escenario de incidentes violentos, como el enfrentamiento de noviembre de 2018, cuando el Ejército de Liberación Nacional (ELN) emboscó a unidades de la GNB, resultando en tres asesinados y diez heridos del lado venezolano.

  10. Dinámicas de extracción y tráfico en el eje fluvial del Atabapo (2025). El 13/04/25, efectivos de la FANB interceptaron un bongo con un motor de 40 HP en el sector Cascadura, municipio Atabapo, deteniendo a dos personas con 309 kg de casiterita destinados a Colombia. El río Atabapo ha sufrido una extracción sostenida de estaño por más de una década, actividad tipificada como ilegal en ambos países. Ya en 2015, reportes periodísticos indicaban que en Atabapo se acopiaban unas cinco toneladas de estaño cada dos meses para ser enviadas furtivamente hacia Bogotá en una ruta compartida con el coltán y el tungsteno, involucrando la explotación laboral de comunidades indígenas.

    Como río internacional y lindero natural entre Venezuela y Colombia, el Atabapo ha sufrido un impacto devastador desde 2014 debido a la intervención minera proveniente de Colombia y Brasil. El uso de dragas para extraer oro, casiterita y tungsteno ha generado una crisis ambiental y sociocultural para los pueblos Arawaks del sur. Este panorama refleja una alarmante negligencia y complicidad gubernamental con redes de economía ilícita y organizaciones guerrilleras que vulneran sistemáticamente la soberanía nacional.

  11. Incautación Récord de Casiterita en el PAC La Batajola (2025). El 10/05/25, efectivos del Comando de Zona N° 63 de la FANB ejecutaron el decomiso de 4 toneladas de óxido de estaño en el PAC La Batajola, municipio Atures. Durante la inspección de un camión tipo mezcladora, se hallaron 101 sacos de 40 kg cada uno, lo que resultó en la detención de tres ciudadanos. Este evento constituye la mayor incautación de minerales críticos registrada en la historia reciente del país, sugiriendo un incremento sustancial en la explotación de casiterita impulsado por el alza de su cotización internacional.

  12. Incautación de Casiterita en el Municipio Atabapo (2025). El 06/07/25, la GNB interceptó un bongo en el río Orinoco con 170,9 kg de casiterita distribuidos en cinco sacos. Los dos tripulantes fueron detenidos y privados de libertad por el Tribunal 3° de Amazonas bajo los preceptos de la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo (LOCDOFT). Esta normativa ha sido cuestionada por organizaciones de Derechos Humanos que exigen una reforma para ajustarla a la Constitución Nacional.

    Nuevamente, las comunicaciones oficiales omitieron el Decreto N° 269, que constituye la base jurídica fundamental para prohibir cualquier explotación minera en el estado Amazonas. Esta omisión soslaya que el territorio amazonense es un baluarte ambiental crítico para la preservación de la biodiversidad global, el resguardo de reservas de agua dulce y la protección del hábitat ancestral de diversas etnias indígenas.

Conclusiones sobre las incautaciones

  1. Disparidad binacional en las estadísticas de decomiso. De acuerdo con la data recopilada sobre minerales críticos entre 2009 y 2025, la cifra total decomisada en Venezuela asciende a 7.477,3 kg de casiterita y 1.014 kg de coltán. Estos valores resultan ínfimos al contrastarlos con la gestión de interdicción en Colombia entre 2012 y 2025, donde se incautaron 18.162 kg de casiterita y estaño fundido, cifra que duplica los registros venezolanos.

    La brecha es aún más alarmante en el caso del coltán: Colombia reporta aproximadamente 381.803 kg (equivalentes a 381 toneladas), frente a apenas una tonelada incautada en Venezuela. Esta asimetría estadística evidencia la debilidad o la negligencia del Estado venezolano en el cumplimiento de la ley, tanto en la protección ambiental —específicamente en la aplicación del Decreto N° 269 en Amazonas— como en la ejecución de medidas estrictas contra el contrabando y la presencia de grupos armados irregulares. La realidad fronteriza demuestra que las organizaciones guerrilleras colombianas lideran estas redes de minería ilícita, extrayendo recursos cuya fuente mayoritaria se encuentra en territorio venezolano, según confirman diversos estudios geológicos.

  2. Distribución geográfica y temporal en Venezuela. El análisis de los 11 casos registrados revela una concentración crítica en el sur del país: el estado Amazonas lidera la muestra con 7 casos (63,6%), seguido por el estado Apure con 2 casos (18,2%), mientras que los estados Bolívar y Yaracuy registran un caso cada uno (9,1%). Esta distribución confirma que el eje sur es el corredor principal para el flujo de estos minerales.

    Cronológicamente, se observa un repunte en la actividad de interdicción: mientras que cuatro episodios ocurrieron en el periodo 2009-2014, los siete casos restantes se concentraron en el lapso 2022-2025. Esto indica que más del 60% de las incautaciones son recientes y, con excepción del hallazgo en Yaracuy, todas han tenido lugar en Amazonas, consolidando a esta entidad como el epicentro actual del tráfico de casiterita y coltán. No obstante, SOSOrinoco y periodistas especializados han documentado denuncias —pese a la opacidad oficial y las amenazas de la guerrilla— que señalan la zona occidental del estado Bolívar como otro foco de actividad que requiere vigilancia constante.

  3. Rutas. El desglose por municipios donde se ejecutaron los procedimientos de minerales críticos se distribuye de la siguiente manera: el municipio Atures, en el estado Amazonas, lidera la estadística con tres casos (27,3%), seguido por los municipios de Autana y Atabapo, también en Amazonas, y Pedro Camejo en el estado Apure, con dos casos registrados cada uno (18,2%). Completan el registro los municipios Angostura del Orinoco, en el estado Bolívar, y Veroes, en el estado Yaracuy, con un operativo documentado respectivamente (9,1%). Esta fragmentación municipal evidencia que los principales puntos de interdicción se concentran en los nodos logísticos fronterizos de la región amazónica y los corredores estratégicos que conectan con el resto del país.

    Al cotejar estos datos con los análisis de incautaciones realizados por las autoridades colombianas, se puede inferir que la totalidad de la carga evaluada en estos casos tiene como destino final Colombia, con la única excepción del episodio en Yaracuy y, posiblemente, el de Ciudad Bolívar.

Elementos Adicionales

  1. Operatividad de la red en Amazonas y el municipio Cedeño (Bolívar). De acuerdo con testimonios recolectados en la región, en el estado Amazonas opera una empresa comercializadora de casiterita —presuntamente registrada en Puerto Ayacucho— que adquiere este recurso de comunidades indígenas en los municipios Atures, Autana y otras zonas del sur venezolano. Las transacciones se realizan con habitantes de la etnia Piaroa (pueblo Uwottuja) en recorridos por el río Sipapo, así como con pobladores Piaroa, Jivi y otros pueblos originarios en diversos ejes carreteros, existiendo reportes de que el mineral también es acopiado en la zona del río Ventuari.

    El centro logístico de esta red se localiza en la comunidad de Agua Mena (municipio Cedeño, estado Bolívar), cerca del límite con Amazonas. Según las fuentes, desde este punto la casiterita es transportada por vía terrestre hasta el puerto de La Guaira, teniendo como destino final China. Este hallazgo es crítico, pues demuestra que este mineral estratégico, extraído de territorios con prohibición minera absoluta, no solo fluye mediante contrabando hacia Colombia, sino que también es exportado a gran escala a través del principal terminal portuario del país.

    Bajo el marco legal vigente, cualquier comercialización de casiterita exige la autorización del Ministerio del Poder Popular de Desarrollo Minero Ecológico, la inscripción en el Registro Único Minero (RUM) y el cumplimiento de la Ley de Minas. Sobre el procesamiento artesanal, los testimonios señalan que la casiterita recogida en los ríos se traslada al centro de acopio en Agua Mena, donde se aplica un método básico: el material se seca al sol para extraer la humedad y luego se utiliza un imán para capturar las partículas de hierro —su principal impureza—, logrando que el mineral quede prácticamente limpio.

  2. Infraestructura y geografía del tráfico. El análisis de imágenes satelitales en las inmediaciones de la comunidad indígena de Agua Mena revela la presencia del Campamento Parguaza. Resulta imperativo investigar si dicha infraestructura funciona como el centro de acopio para la casiterita aluvial extraída de Amazonas, cuya magnitud de explotación ha sido verificada a través de las incautaciones de la FANB. La ubicación de Agua Mena es estratégica: se encuentra próxima a El Burro (Bolívar), frente a Puerto Páez (Apure) y a corta distancia de Puerto Carreño (Colombia), zona identificada por las instituciones mineras neogranadinas como el área de mayor "producción" de coltán en ese país.

    Existen fuertes sospechas de que Puerto Carreño sea el principal receptor del coltán y la casiterita extraídos ilegalmente en el municipio Cedeño y el estado Amazonas.

    Un futuro gobierno democrático deberá investigar las actividades en los campamentos Parguaza, Oro Azul y otros situados cerca de la troncal 12, dentro de la denominada "Área Metalogénica El Burro – Agua Mena". Este territorio posee condiciones geológicas excepcionales con un alto potencial en recursos como coltán, estaño, tierras raras, bauxita y hierro, los cuales requieren estudios de prospección formales y transparentes.

  3. Minería ilegal intensiva de coltán, estaño y topacio en la Serranía de Parguaza, municipio Cedeño del estado Bolívar: un caso revelador. En septiembre de 2025, SOSOrinoco recibió una denuncia que incluía un informe sobre una zona no identificada nominalmente, pero respaldada por coordenadas precisas (-66.5778, -66.4778 / 6.0971, 5.9971). Los datos aportados incluían una vista del satélite Sentinel-2 L2A con fecha 18/01/25. Con estos datos pudimos analizar la evolución temporal de las intervenciones y confirmar actividades mineras intensivas en la Serranía de Parguaza, municipio Cedeño del estado Bolívar.

    Nuestra verificación se hizo con imágenes Sentinel 2A del 19/01/2024 y del 13/04/2025, complementadas con capturas de muy alta resolución de Google Earth del 19/12/2023. El barrido comparativo entre ambas fechas permitió cuantificar la expansión: en la imagen de 2025 se diferenciaron 13 polígonos mineros con una superficie total de 96,76 ha, mientras que en la de 2024 sólo se detectaron 9,04 ha. Esto representa un incremento de al menos 87,72 ha de minería intensiva en aproximadamente un año, acompañado de una evidente deforestación en diversos sectores.

    Nuestro análisis detallado de las imágenes satelitales permitió apreciar las características y el impacto ambiental de estas actividades (ver figura a continuación del 19/12/2023), destacando la desaparición de la cobertura boscosa, la remoción total del suelo con excavaciones profundas, la presencia de campamentos y estructuras con piscinas mineras. Geológicamente, el área está constituida sobre el Granito Rapakivi del Parguaza, una roca ígnea intrusiva del Proterozoico medio (Mapa de Geología de Urbani y otros 2005), cuya meteorización es capaz de producir niobio, tantalio (coltán) y otros minerales (Mariño 2025).

    Ubicación del sitio de minería ilegal denunciado en la Sierra de Parguaza. Fuente: elaboración propia a partir de imágenes de Google Earth.

    La denuncia recibida por SOSOrinoco advierte sobre una operación minera ilegal en plena actividad, con indicios de organización logística internacional y explotación intensiva, señalando que: "A través del análisis satelital y la triangulación con fuentes humanas (…) se confirma la existencia de un centro activo de extracción de coltán, casiterita (estaño) y topacio. Las imágenes NDVI muestran pérdida de vegetación, mientras que los análisis SWIR y NDWI identifican cuerpos de agua artificiales y alteraciones de suelo compatibles con actividades extractivas".

    Según la denuncia, la actividad comenzó entre junio y julio de 2022. El análisis geoespacial revela la presencia de caminos, pozas y maquinaria en medio de la selva, en un área cuyo acceso requiere tres días de caminata desde el último punto transitable en motocicleta. Se trata de un terreno de alta complejidad que exige el uso de cuerdas para el desplazamiento de personal y el transporte de carga.

    Los minerales extraídos incluyen coltán, casiterita (estaño) y topacio, aunque la presencia de geólogos realizando estudios de subsuelo sugiere también la existencia de tierras raras. La coordinación de la compra y salida de estos materiales, con reportes de hasta una tonelada por operación, está a cargo de personas de nacionalidad china, brasileña y venezolana. Asimismo, se han identificado campamentos de larga duración con instalaciones precarias y venta de alcohol, bajo la regulación de una "autoridad" no identificada que, por antecedentes en la zona, SOSOrinoco presume que corresponde a la guerrilla colombiana.

    Finalmente, la red operativa incluye negociaciones con intermediarios y reportes de transacciones de rodio. Según la información recabada, el material tendría como destino final la exportación hacia Argentina y China, utilizando presuntamente la ciudad de Punto Fijo como punto de salida del territorio nacional.

  4. La extracción de topacio en Venezuela: Una actividad ilegal inadvertida asociada al coltán y la casiterita. En Venezuela, la información sobre el topacio es extremadamente escasa. Existe un vacío de conocimiento respecto a su estatus minero, la identidad de los explotadores, los volúmenes de producción, la calidad de las gemas, los sistemas de trabajo empleados y el vínculo con las comunidades indígenas en sus áreas de influencia. Interrogantes sobre quiénes controlan la actividad —específicamente la posible participación de la guerrilla colombiana— y el destino final de la producción permanecen sin respuesta oficial. En este contexto, SOSOrinoco recopiló información de un "hilo" publicado por Fritz Sánchez en la red social X, con fecha 12/09/24, en el que se lee: "Se pudo conocer nuevos casos de indígenas Panare -que extraen Casiterita y Topacio en la mina La Piedrita-, presentan llagas en brazos y quemaduras en la espalda luego de manipular y trasladar dichos minerales".

    Ante estas denuncias, resulta imperativo investigar el estado de salud de las comunidades de la etnia Eñepá (conocidos como Panare) y la situación operativa en la mina La Piedrita. En consonancia con este escenario, el 09/10/24, el medio Punto de Corte publicó un artículo de Jaime Garzón titulado "Opacidad e insalubridad en la explotación de Casiterita en el Arco Minero". El escrito surge tras el decreto del régimen que otorgó a la Corporación Venezolana de Minería (CVM) el derecho exclusivo de exploración y explotación de casiterita y sus asociados en un área del Arco Minero del Orinoco. El periodista destaca que este anuncio ocurrió en un entorno de opacidad informativa y denuncias de insalubridad. En aquel momento, el presidente de la CVM, Mayor General José Santiago Moreno Martínez, afirmó que la extracción de casiterita (al igual que la del coltán) es el resultado de: "..una alianza estratégica entre las comunidades indígenas del estado Bolívar, que realizan labores de minería artesanal en los bloques 1, 2, 3, Juana Ramírez la Avanzadora, del Arco Minero".

    El topacio, gema de alta demanda en la industria de la joyería, forma parte del complejo mineralógico del municipio Cedeño, estado Bolívar, según estudios de especialistas como Robert Coenraads (1994) y Noel Mariño (2025). Coenraads (1994) señala que, en los depósitos diamantíferos del Guaniamo, el topacio se encuentra asociado al diamante y a minerales como oro, ilmenita, circón y rutilo. Estos recursos han sido extraídos de manera informal y comercializados al margen de la Ley de Minas y su Reglamento durante años. Por su parte, Mariño (2025) indica que en la parroquia Los Pijiguaos (municipio Cedeño), los topacios están vinculados al Granito de Parguaza en zonas con presencia de pegmatitas. Es en estas formaciones donde se extrae casiterita y coltán superficial.

    Según diversas fuentes, estas gemas son explotadas de forma irregular en la cuenca alta del río Suapure y comercializadas por pequeños mineros en los centros de acopio del poblado de Morichalito. Esta situación exige una investigación exhaustiva que garantice el cumplimiento de la Ley de Minas y de las normativas ambientales vigentes.

  5. Guerra por el coltán en territorio venezolano entre guerrillas colombianas (Septiembre 2025 - Actualidad). El 28/10/25, la Defensoría del Pueblo de Colombia emitió la Alerta Temprana N° 015-2025 (De Inminencia). El documento detalla el conflicto armado entre la disidencia de las FARC denominada Segunda Marquetalia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), tras la ruptura de un pacto de coexistencia el 3 de agosto de ese año que permitía la coordinación de sus actividades ilegales entre Colombia y Venezuela.

    Previamente, el 16/09/25, el periodista Fritz Sánchez reportó en la red social X fuertes enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las FARC en el eje de extracción ilegal de casiterita (Suapure-Parguaza), municipio Cedeño, estado Bolívar. A pesar de que el conflicto ha escalado y se mantiene vigente hasta mediados de enero de 2026, la opinión pública venezolana ha tenido escasa resonancia sobre su magnitud. Al respecto, SOSOrinoco coincide con el análisis de la Defensoría colombiana, aunque puntualiza que el organismo omitió mencionar que los mineros colombianos presentes en el municipio Atabapo actúan bajo ilegalidad e impactan directamente un área protegida: el Parque Nacional Yapacana.

    La Alerta Temprana de Inminencia (ATI) se enfoca en el departamento del Vichada, el cual comparte una frontera de aproximadamente 529 km con Venezuela (242,88 km al norte por el río Meta con Apure y 273 km al oriente por el río Orinoco con el estado Amazonas). Esta línea fluvial es el eje de conexión para economías ilícitas y rutas de abastecimiento de grupos armados, facilitada por una supervisión estatal escasa. En este entorno, Puerto Carreño destaca como capital estratégica y centro logístico, mientras que Cumaribo, el municipio más extenso de Colombia, registra el mayor número de incautaciones de coltán y estaño en su frontera con Amazonas; por su parte, los municipios de La Primavera y Santa Rosalía funcionan como corredores estratégicos que conectan el interior de Colombia con la frontera de Apure para la movilidad de grupos irregulares.

    La red hidrográfica, que integra los ríos Meta, Orinoco, Tomo, Vichada y Guaviare, constituye el objetivo estratégico para el financiamiento mediante el narcotráfico y la explotación ilegal de minerales como oro, coltán, estaño y otras arenas negras. No obstante, la coexistencia entre el ELN y la Segunda Marquetalia se fracturó tras operativos militares en Vichada durante 2025: en enero se incautaron 500 kilos de cocaína al ELN en Santa Rosalía, y en marzo se decomisaron 19 toneladas de coltán a la Segunda Marquetalia en Cumaribo, pérdidas que el ELN atribuyó a delaciones de esta última organización.

    La violencia estalló el 3 de agosto de 2025 con una emboscada con explosivos en Elorza (Apure) contra alias "Zarco Aldinever Morantes", segundo al mando de la Segunda Marquetalia. Simultáneamente, los enfrentamientos se extendieron al municipio Rómulo Gallegos (Puerto Páez), El Sarrapio, Atures (afueras de Puerto Ayacucho), Aguas Blancas, Isla Ratón, San Fernando de Atabapo y Maroa, además de diversas zonas mineras del estado Bolívar. Resulta paradójico que, siendo ambas organizaciones colombianas, el campo de batalla principal sea Venezuela, evidenciando la debilidad del Estado venezolano en la defensa de su soberanía y la protección de sus recursos.

    A corto plazo se proyectan dos escenarios críticos: una escalada de violencia por el control hegemónico de las rutas, con el uso potencial de tecnología avanzada como drones con explosivos, y la reconfiguración de alianzas con otros actores armados que agravarían la crisis humanitaria. Ante esta situación, SOSOrinoco considera fundamental reforzar el territorio fronterizo con presencia institucional cívico-militar y políticas de seguridad diseñadas con asesoría de expertos en resolución de conflictos complejos en el ámbito del Escudo Guayanés.

Síntesis y conclusiones

Este informe revela una realidad devastadora: la Guayana-Orinoquía-Amazonia venezolana se ha convertido en el epicentro de un sistema extractivo ilícito de minerales críticos —coltán, casiterita y tierras raras— indispensables para la tecnología global. Sin embargo, este fenómeno no es una actividad minera desarticulada, sino una estructura logística transnacional donde la riqueza geológica del Escudo Guayanés es saqueada bajo un esquema de "Estado ausente", donde la soberanía nacional ha sido de facto transferida a grupos irregulares extranjeros.

Desde una perspectiva técnica, el potencial del Granito Rapakivi del Parguaza es excepcional, pero su riqueza ha traído grandes males. La prueba más contundente de la inviabilidad del control venezolano reside en la asimetría de las incautaciones: mientras Colombia (ejerciendo una mayor presión institucional) reporta el decomiso de 381 toneladas de coltán entre 2012 y 2025, Venezuela apenas registra una tonelada en el mismo periodo. Esta disparidad confirma que Colombia funciona como el gran sumidero y centro de "blanqueo" del mineral venezolano. Localidades como Puerto Carreño y Cumaribo (Vichada) actúan como nodos donde el recurso extraído ilegalmente en Amazonas y Bolívar es nacionalizado o movilizado hacia mercados internacionales, evidenciando que la frontera fluvial de 529 km es una vía de escape libre de supervisión estatal efectiva.

El informe documenta un hito crítico en la seguridad regional: el territorio venezolano ha dejado de ser un simple refugio para convertirse en el teatro de operaciones bélicas de las guerrillas colombianas y base de su financiamiento. La ruptura de los pactos entre el ELN y la Segunda Marquetalia el 3 de agosto de 2025, tras golpes económicos sufridos en suelo colombiano, trasladó la guerra por el control de las "arenas negras" a los estados Apure, Amazonas y Bolívar.

Resulta paradójico y alarmante que enfrentamientos con tecnología avanzada (drones y explosivos) ocurran en localidades venezolanas como Elorza, Puerto Páez y San Fernando de Atabapo, mientras el Estado venezolano mantiene una postura de pasividad estructural. La guerrilla colombiana no solo extrae el mineral, sino que ejerce una "autoridad" de facto que regula la conducta de los mineros y somete a comunidades indígenas, como Uwottuja, Jivi y Eñepá, imponiendo un modelo de control social extranjero y criminal en suelo nacional.

La expansión de este expolio es posible únicamente gracias a la omisión sistemática y la opacidad de las autoridades venezolanas. El informe identifica una ruta logística que conecta los centros de acopio en Agua Mena (Bolívar) con el puerto de La Guaira. El hecho de que toneladas de minerales atraviesen el país por carretera para ser exportadas sugiere una red de complicidad que va más allá de la selva y alcanza las aduanas y puntos de control nacionales.

En lugar de aplicar la Ley de Minas o proteger áreas bajo el Decreto N° 269, el régimen utiliza a la Corporación Venezolana de Minería (CVM) para barnizar de legalidad la explotación a través de "alianzas estratégicas" que encubren la insalubridad y la destrucción ambiental. Incluso minerales inadvertidos como el topacio son extraídos ilegalmente, causando enfermedades cutáneas en mineros indígenas sin que exista intervención alguna del sistema de salud pública o ambiental.

En definitiva, esta región venezolana está bajo una forma de ocupación extranjera facilitada por la desidia o la complicidad gubernamental. Mientras el "factor colombiano" aporta la estructura criminal y la dinámica bélica, la poca combatividad y la pasividad venezolana garantizan la impunidad necesaria para el saqueo. Sin un desmontaje sistémico de estas redes y una recuperación real de la presencia institucional legítima, el Escudo Guayanés seguirá siendo una zona de sacrificio donde el patrimonio natural de la nación financia una guerra ajena y la propia destrucción del tejido social venezolano.

Anexos

El informe de investigación periodística titulado "El contrabando de las ‘arenas negras’ venezolanas: primera parada, Colombia (y de allí a China)" publicado por Armando Info el 9 de noviembre de 2025, da claves importantes para entender la geografía de la explotación ilegal de las arenas negras en Venezuela. En el presente anexo mostramos el resultado de haber explorado con imágenes de satélites algunas de las localidades mencionadas en esta publicación.

Monitoreamos las posibles áreas de actividad minera en el territorio venezolano utilizando sensores remotos de diferentes resoluciones espaciales desde el año 2018, cubriendo algunas de las localidades del trabajo arriba mencionado. Para tener una idea sobre la ubicación de los diferentes minerales nos guiamos por el informe "Evolución Geotectónica y Recursos Minerales del Escudo de Guayana en Venezuela elaborado por el Vicente Mendoza Sánchez del año 2000, y por el mapa "Geológico en Relieve Sombreado de Venezuela" publicado por Hackley, Urbani y otros en 2005.

Reproducimos la figura 30 del trabajo de Mendoza Sánchez en donde se observa la ubicación de los diferentes minerales en los estados Bolívar y Amazonas.

Mapa de localización de ocurrencias de minerales en Guayana. Fuente: CVG TECMIN C.A. 1995

A continuación presentamos vistas de las diferentes áreas del territorio nacional mencionadas en el artículo de Armando Info, comenzando en el estado Bolívar en su parte noroccidental, en Los Pijiguaos, siguiendo por el occidente del estado Amazonas hasta las confluencias de los ríos Guaviare y Atabapo con el río Orinoco. Para ello utilizamos imágenes de Google Earth Pro de alta resolución espacial de fechas entre los años 2023 y 2025.

Ampliación mina de extracción de Bauxita en Los Pijiguaos. Fuente: Google Earth.
Tiendas flotantes y balsa minera en frente de San Fernando de Atabapo, en territorio colombiano. Fuente: Google Earth.
Minería aledaña al centro poblado El Burro. Fuente: Google Earth.
Figura 57. Mapa geológico de Urbani, mostrando la huella (polígonos rojos) de la minería (actual) de arenas negras, en el sector Pijiguao - Pozón - Puerto Páez. Fuente: Google Earth.

Referencias Consultadas
  • El Nacional "Venezuela, ni petróleo ni democracia: tierras raras. Beatriz De Majo (2026)"
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  • Correo del Caroní "Cambio de nombre del municipio Heres a Angostura del Orinoco"
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  • Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico "Radioactividad del Coltán y convenios VZLA-RUSIA"
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  • World Economic Forum "Minerales críticos para la transición energética"
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  • Geoscience Australia "Propiedades y usos del Circón (Zircón)"
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  • Condorchem Envitech "Métodos para la extracción de Tierras Raras"
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  • AD Magazine "Variedades y características del Topacio"
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  • Insight Crime "Colombia realiza incautación récord de coltán a las FARC"
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  • Fiscalía General de la Nación (Col) "Incautación de 375 kilos de coltán y captura del "Zar del Coltán""
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  • Mongabay "Coltán, oro y pistas clandestinas: el botín que desangra al Guainía"
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  • El Tiempo "No es solo oro lo que brilla en Guainía. Salud Hernández-Mora"
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  • Infobae "Cayeron 58 toneladas de coltán ilegal en Vichada (2024)"
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  • El Espectador "La vacuna del 10% que cobran por traficar coltán en Colombia"
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  • Semana "Ejército incauta 19 toneladas de coltán de la Segunda Marquetalia"
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  • Defensoría del Pueblo (Colombia) "Alerta Temprana N° 015-2025: Conflicto ELN y Segunda Marquetalia"
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  • Armando.info "Estado Amazonas: de retaguardia a colonia de la guerrilla colombiana"
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  • Primicia "Incautación de 4 toneladas de casiterita en PAC La Batajola (2025)"
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  • La Verdad / EFE "Operativo Operación Neblina: Detenciones por tráfico en Picatonal"
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  • El Estímulo "Condena a joven Piaroa por 1.4kg de estaño: desproporción judicial"
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  • X - Fritz Sánchez "Afecciones de salud en indígenas Panare por manipulación de minerales"
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  • Punto de Corte "Opacidad e insalubridad en la explotación de casiterita en el Arco Minero"
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  • Instagram - CPNB Yaracuy "Decomiso de 1000kg de presunto coltán en Veroes"
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  • Instagram - GNB 63 "Procedimiento de incautación de casiterita en Samariapo"
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  • Armando Info "El contrabando de las arenas negras: primera parada Colombia, destino China"
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  • Marco Hernández "Estudios geológicos en la zona de Agua Mena - Boquerón"
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  • Robert Coenraads (1994) "Depósitos diamantíferos del río Guaniamo y minerales asociados"
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  • Vicente Mendoza Sánchez "Evolución Geotectónica y Recursos Minerales del Escudo de Guayana"
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