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Ecosistemas, agua y conservación

Urimán y Awarauká: El Caroní se transforma en una autopista de lodo

Fecha de publicación:

El tramo medio del río Caroní, específicamente en las comunidades de Urimán y Awarauká (Sector 3 del Pueblo Pemón), está sufriendo una metamorfosis irreversible. Durante el primer cuatrimestre de 2026, el monitoreo del Observatorio confirmó que lo que antes era una zona de minería artesanal controlada estrictamente por las autoridades indígenas, se ha transformado en una "autopista de lodo". La llegada de capitales foráneos y tecnología de succión ha desplazado las prácticas tradicionales, instalando una dinámica de explotación industrial que opera a plena luz del día.

En Awarauká, una comunidad que hace apenas una década solo permitía el ingreso de "paisanos" indígenas con cartas de buena conducta, hoy proliferan balsas mineras equipadas con motores de alta cilindrada. El periodista Fritz Sánchez ha documentado cómo estas estructuras, que funcionan como pequeñas casas flotantes, utilizan gruesas mangueras para remover y succionar el lecho del río. Esta actividad ha atraído a exautoridades indígenas de otros sectores, como Kavanayén, quienes ahora ven en la minería fluvial su principal fuente de ingresos, debilitando la estructura de mando ancestral de la región.

La normalización del desastre alcanzó niveles simbólicos en enero de 2026, cuando se registró la presencia de balsas operando justo frente a la comunidad de Urimán durante la juramentación del Capitán General Nestor Ramírez. El evento contó con la presencia de la Vice Ministra de Pueblos Indígenas y el alcalde del municipio Gran Sabana, quienes participaron en los actos protocolares mientras, a pocos metros, la maquinaria dragaba el cauce del Caroní sin ningún tipo de restricción ambiental.

El impacto técnico de esta expansión es devastador. Organizaciones como SOS Orinoco han denunciado que los sedimentos lanzados al río actúan como una "lija" que erosiona las turbinas del complejo hidroeléctrico de Guri. Zonas como Pirmakén y Parupita muestran ahora bosques ribereños devastados y aguas marrones que contrastan con la pureza histórica de la cuenca. La tendencia indica que la minería fluvial no solo está destruyendo la biodiversidad local, sino que está comprometiendo la columna vertebral energética de Venezuela en nombre de una riqueza inmediata y contaminante.

Cómo citar

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APA (7.ª ed.)

Observatorio sur de Venezuela. (2026, 12 de marzo). Urimán y Awarauká: El Caroní se transforma en una autopista de lodo. Recuperado de https://www.observatorioamazonia.org/informes/observatorio-09/uriman-awarauka-mineria-caroni-autopista-lodo

Cita simple

«Urimán y Awarauká: El Caroní se transforma en una autopista de lodo». Observatorio sur de Venezuela, 12/03/2026. https://www.observatorioamazonia.org/informes/observatorio-09/uriman-awarauka-mineria-caroni-autopista-lodo

Bibliografía

  1. Fritz Sánchez Aumento de estructuras flotantes y motores en Urimán Fuente: Fritz Sánchez
  2. Fritz Sánchez Balsas mineras visibles durante juramentación de capitán en Urimán Fuente: Fritz Sánchez
  3. Fritz Sánchez Awarauká sigue sonando: proliferación de balsas en aguas del Caroní Fuente: Fritz Sánchez
  4. Fritz Sánchez Pirmakén: bosques y ríos devastados en el Sector 3 Fuente: Fritz Sánchez
  5. SOS Orinoco Impacto de la minería fluvial en las turbinas de Guri Fuente: SOS Orinoco